Empiezo con la letra de esta porquería de canción -la cual entonaba con especial ímpetu Dyango (catalán por cierto)- para referirme a un tema que me había reservado por puritita precaución, pero ahora, y después de haberlos visto en vivo en enero, puedo decir a las claras: El Barcelona está muuuy cabrón. Andamos metiendo de 3 goles para arriba por partido y el Madrid está tan lejos, tan lejos..., nada más y nada menos que a 12 puntitos, y ya no digamos el resto, que andan como a 20 ó 22 puntos detrás de los chicos de Guardiola, todo un modelo dentro y fuera de la cancha el cabroncete.
Y así, con el enorme gusto de poder iniciar este post con el orgullo futbolero a todo lo que da (los Pumas también andan bien), continúo con otros temas de interés absolutamente particular, por ejemplo, la noticia de que el otro González, Adolfo, el hermano pequeño, también se va para Barcelona en pocos días, a seguir estudiando su carrera de Letras en la UB.
Mi madre, entre resignada y sonriente, nomás le echa la bendición y le advierte que se cuide, que coma bien, que no se preocupe, que gaste lo que quiera en pendejadas, que viaje cuando pueda, etcétera, etcétera, etcétera. Nada me hubiera gustado más que coincidir con mis dos hermanos por allá, pero me quedo con el gustazo de que Álvaro y Adolfo lo vayan a hacer. Salud por eso!
Y por hoy ya está, no sin antes dejar una muy buena canción de los Last Shadow Puppets, altamente recomendables, sobre todo para olvidar lo antes posible el trago amargo de Dyango y su "cobardía de mi amor por ella", la cual "hace que la vea igual que a una estrella..." ASCO.
Si he de elegir la canción de 2009, sobre todo por el momento en el que llegó, o sea, justo cuando el añito llevaba como tres horas vivo, elijo…
Suele pasar, lo he leído en no pocos lugares, que cuando uno sufre un exceso de información, llegan el bloqueo, la estática, el pasmo por no poder articular aunque sea un poco de eso que uno tiene ganas y necesita decir. En otras palabras, uno se apendeja durísimo cuando no sabe por dónde empezar.
Algo así me pasó, y ni hablar, tampoco le di mayor importancia y me dediqué a arrancar como se debe el 2009, que bastante movidito pinta, pero sobre todo, pinta emocionante, porque se le ve de lejos que trae ganas de no pasar ni mucho menos inadvertido.
Enero, como bien dicen los que saben, es como el lunes del año, el mes en el que nada parece arrancar del todo y ni siquiera por ese lado el 2009 es un año común y corriente. La resaca (la buena resaca) que traigo de mis vacaciones se mantiene intacta, sabrosamente intacta, y no hay día en el que no sonría como idiota cuando recuerdo algún momento ubicado entre el 16 de diciembre y el 7 de enero pasados.
Y lo mejor de todos es que esos flashbackazos con sonrisaboba incluida vienen con musiquita y toda la cosa, porque aunque me cague ese lugar común que es “EL SOUNDTRACK DE MI VIDA”, no puedo negar que existe y que cada uno lo tenemos integrado en una especie de iPod interno que se va actualizando.
La actualización del 2008-2009 está de puta madre, miren ustedes nada más: Los Beatles y Morrissey para todo Londres (July-Abbey Road, cena italocumpleañera, pubs varios, trenes y estadios de fútbol). Después, Tin Tings y Gorillaz para el entorno Chico Chango y Barcelona en general. Súmele usted Led Zeppelin y Elvis para lo que tenga que ver con el Bar María. Añada otra vez (con mucho gusto) a Morrissey para Año Nuevo, pero claro, acompañado de Arcade Fire, Interpol, Hot Chip, Black Kids, MGMT… (pinche Razzmatazz nunca falla).
Así las cosas, el trabajo, la familia, los amigos, el tráfico, la cosa tapatía en su conjunto, EL NUEVO PRESIDENTE OBAMA y en general todo fluye que fluye y vuelve a fluir con esta música sonando dentro de mi cabezota cuando doy una clase (el grupo pinta bien), edito un texto, me tomo una cerveza, planeo una junta, hago una entrevista, pienso en mi tesis, en proyectos nuevos (ojalá cuajen) o en la llegada del verano 2009, al cual le tengo mucha, mucha fe.
Porque aunque las cosas fluyen, hace falta alguien.
Esto es breve, sólo para avisar que sigo vivo, pero muy vivo. Como decía, este texto será breve: ya llegué, hay demasiadas cosas qué contar y yo estoy con el jet lag bien cabrón, así que me lo tomaré con calma.
Por ahora, diré que Álvaro, Lulú, Fabiola, Andrea, Chary, Fabio, Luis, Juanpa, el Dieguito, Sheyra, Mariana, Arabella, Chiara y toda la gente que adoro y que conforma mi Barcelona está muy bien. Y que los pude ver, oler y escuchar en vivo en Navidad y Año Nuevo, lo cual me hace sentir inmensamente afortunado. Y feliz.
Y diré también que July acompañándome a los estadios londinenses y haciendo de desayunar es de lo mejor que hay.
Esperen fotos, un chingo. Por ahora, The Beatles, porque Abbey Road sí es tan divertido como me lo contaron.
Una.- FC Barcelona vs Real Madrid. El Zapatero lo tiene claro, aunque me parece que exagera un poco: "Vamos a ganar 5-1", dijo en Marca. Les debe haber ardido hasta lo más profundo de sus entrañas a los señoritos de dicho periodiquito.
Dos.- Música internacional. ¡Regresa Blur!, y los rumores de que vendrán a México el próximo año son fuertes. Los 90 no hubieran sido los 90 sin ellos. Podría llorar en su concierto.
Tres.- EL VIAJE. El lunes vuelo por fin a Londres. Las mayúsculas no son gratuitas.
El azulgrana confeso Joaquín Reyes, en plena acción
Esto es nomás pa empezar a calentar lo que se viene este fin de semana: el esperadísimo FC Barcelona vs Real Madrid, en el que podremos (sí, podremos) poner las cosas claras esta temporada, porque los muchachos culés arrasan de a 3 goles por partido y no quiero que contra los blancos sea la excepción, porque ya toca desquitarnos del pasillo y los bailes de la última liga.
A lo que iba: Joaquín Reyes, el todopoderoso líder de Muchachada Nui ¡es culé! Y todo un señor culé he de añadir. Qué gozo descubrir que gente como ésta es barcelonista, porque si no han visto a Joaquín Reyes en acción, de lo que se han perdido: humor del bueno, guarrote, sin límites, pa zurrarse de la risa con la cantidad de estupideces que hacen él y sus colegas en Muchachada Nui, ¡Nui!...
¿Y qué dice Reyes en el Sport? Pues que al Madrid le daremos una tunda. ¡Así se habla Joaquín!
-Mira esta nota, dijo mi hermano. -Ya, ya la había leído, gracias, está poca madre... (de verdad está poca madre). -No, mira la foto bien... -Aaaaaaaaaaaah, ¡¡¡no mames, sale mi papá!!!
Allí arriba de la foto, casi al centro, de camisa roja con rayas blancas y con cara de asombro, está mi papá. A su izquierda está mi mamá, aunque ni se ve. A éstos dos les debemos los tres González Ramírez (Adolfo, Álvaro y acá) que la FIL -nuestra Feria Internacional del Libro en Guadalajara- nos guste tanto, nos mueva tanto, nos haga reír y a veces encabronar tanto. Y es que la queremos mucho pues.
Ah, por cierto, abajo, como personaje "secundario", jeje, está António Lobo Antunes, el canoso, el homenajeado, un escritor portugués al que hay que leer. Maravilloso.
Nunca he faltado a la FIL gracias a mis padres, a que nos llevaron desde su primera edición. Aquellos tiempos con el Adolfo en carriola cuando llegábamos a una Expo Guadalajara mal iluminada, con poquísimos stands, pero ya con el sabor que aún distingue a la feria: repleta de libros que nunca había visto, de admirados escritores paseando por los pasillos como si nada, de mucha Mafalda, mucha novela desconocida y muchas sorpresas cada año. ¿La primera?: ¡Asterix!
Recuerdo perfectamente cuando Álvaro y yo empezamos a hojear los (a mis 10 años me parecían enooormes) libros que contenían esos dibujitos en los que un enano y rubio galo le ponía una larga serie de putazos a los romanos gracias a que se megadrogaba con la poción mágica que amablemente le preparaba su dealer Panoramix… perdón, su druida Panoramix.
Había normandos, había bretones, había belgas, había un chingo de galos, había un bardo, había Beatles, había egipcios, había helvéticos… y uno se cagaba de la risa todo el tiempo (lo sigo haciendo) con las pendejadas del jefe Abraracurcix, las madrizas campales entre Esautomatix y Ordenalfabetix por culpa de los pescados podridos, con el “tururú” de Campodetenis (Ver Asterix Legionario), las pedas de Obelix, sus mariconadas de no hablarle a Fabala, el “¡Ferpectamente!” o las grandes cenas finales. Todos son pasajes sencillamente magistrales.
Esto y una enorme montaña de recuerdos le debo a la FIL. Unos muy dulces, otros muy emocionantes –las risotas con Ponchito, los saludos de mano y los libros firmados de Saramago, Vila-Matas, Fuentes, Quino y Rius, los periódicos y libros regalados– y otros francamente muy amargos.
Pero pues… eso, una experiencia tan vital como lo es esta Feria del Libro, en la que he pasado tantas horas de mi vida, debía tener, por huevos, todos estos registros emocionales.
Recuerdo que no cabía de orgullo cuando, en el 2000, gracias a Mural, me acredité por primera vez para ¡trabajar en la FIL! ¡Un groupie trabajando en la FIL! Cuando aquel año me topaba con alguien (qué mamón, lo acepto) me encantaba el diálogo:
-Hola, ¿qué haces por acá? -Pues... estoy reporteando la FIL y voy a entrevistar a Nombredegranescritor (con mi subsecuente cara de "jojojo, estoy bien cabrón"). Era un jovenzuelo.
Homenaje a la Italia, aunque no se lo merezca este año...
Grandota, caótica, con una Italia que nos hizo el feo (no vino ningún peso pesado), tumultuosa, llena de edecanes de muy distinta “clase”, bienquerida, entrañable, siempre esperada con ansias. Y la FIL Va.
No soy musulmán, ni lo quiero ser, pero esta noche realizaré una peregrinación que (aquí quiero subrayar mi condición de agnóstico) bien puede equivaler al viaje que tienen que hacer a la Meca los integrantes de esta peculiar y tan denostada religión.
Diego llega esta noche a Guadalajara, y una parte de la pequeña y selectísima tropa que sonríe ampliamente por tal noticia, se apresta para reunirse en un punto clave del ocio y el buen pasar el tiempo (el depa del Rul) para de ahí peregrinar gozosa hacia el Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo de la ciudad de Guadalajara, México (hoy tengo ganas de ser preciso).
Para quienes ya me estén tachando de irresponsable por equiparar estas dos actividades, dejen me explico:
Si no entiendo mal, la peregrinación a la Meca representa todo un viaje espiritual e iniciático para los muchachos que leen El Corán, un viaje en el que se descubren como personas capaces de creer en algo tan apasionadamente que pueden sacrificar todo por dicha creencia.
Yo creo en la amistad. Luego entonces, el simple hecho de recibir a Zavala Scherer (dije que ando preciso) junto al resto de amigos, de verdad amigos, con los que me reuniré esta noche, para mí, y disculpen mi cursi atrevimiento, es una ocasión única, estupenda, chingonsísima…
Soy un adulto, o eso intento creer (ahorrando -aunque Londres diga lo contrario, je- siendo responsable, pagando renta y tenencia, haciendo colas en el banco, dando clases), o eso intento ignorar (jugando Playstation, mezclando alcohol como adolescente, gastando dinero en artículos futbolísticos, desvelándome, gritándole a la tele cuando están los Pumas, disfrutando un chocomilk de mercado, dejando que mi mamá me haga de desayunar, viendo en Youtube videos de caricaturas, y de Ponchito, y de los Transformers, y comprando Froot loops en lugar de cereales con avena y fibra).
Qué paradoja. El Síndrome de Peter Pan. No sé ni en qué categoría estoy. Pero sé que tengo amigos, y eso es todo lo que necesito saber.
“Be my friend, Hold me, wrap me up, Unfold me, I am small and needy, Warm me up, And breathe me…”, canta Sia, y si la quieren escuchar, está en este mismo blog (vea el post “It’s already gone”). Es la bella canción con que cierra Six Feet Under. Es más, ¿qué chingados? Se las pongo otra vez, ahora en vivo:
Nada tiene que ver con el post, pero ya quería compartir este pedazo de canción
En este p… lunes tengo el cuerpo cortado, así como si me quisiera dar gripa, por lo que me doy cuenta de que viene siendo hora de tomar más jugo de naranja y comprar mis aderogyles (¿se escribe así?) un menjurge vitamínico que solía tomar desde niño, inteligentemente diluido en algún té o jugo para disimular su espantoso sabor y sebosa consistencia.
Después de tan intrascendental entrada para este post, he de decir que el fin de semana me (re)encontré con una ciudad a la que tal vez nunca me habían presentado o yo no había querido conocer o las dos cosas juntas. Quién sabe que era lo que me había impedido darme cuenta de lo interesante que puede ser Guadalajara cuando se camina a través de ella de madrugada, sin coches, charlando a gusto, deteniéndose con calma a ver casas, avenidas, cafés cerrados, en fin.
Tristemente, no recuerdo haber caminado jamás durante casi una hora por mi ciudad de nacimiento -y eso que me encanta caminar- cosa que por ejemplo en Barcelona hice tantas y tantas veces, pero no en Guadalajara, porque (aquí va mi pueril disculpa) quienes conozcan su dinámica sabrán que es mucho más complicado recorrerla caminando, simplemente porque:
1.- Tienes cerca tu coche o el de un amigo (a). 2.- El transporte público desaparece por las noches. 3.- Por huevón. 4.- Hay menos arquitectura interesante por ver. 5.- Te da más miedo. 6.- Por todas las anteriores.
El asunto fue que, al habernos ido en la camioneta de un amiguete a cierta fiesta bajomundera, a una amiga y a mí nos quedó bastante retirado nuestro medio de transporte a casa, o sea, mi coche, así que la tuvimos que emprender a pata desde el Centro casi hasta la Minerva (tampoco es tanto, ya lo sé, pero 45 minutos son 45 minutos).
¿El recuento?: Varios cigarros, calles sooolas y disfrutables, un poco de incivismo al orinar en repetida ocasión, cuentos de fantasmas por Avenida La Paz, invasión de la propiedad privada sufrida por una hermosa casa de dicha avenida –nuestro afán era meramente científico. Queríamos comprobar que NO vivían espectros en ella– y una agradabilísima sensación al darme cuenta de que Guadalajarita tiene lo suyo, sólo hay que darle la oportunidad de mostrarlo.
Y caminarla de madrugada ayuda bastante (el alcohol es opcional, pero un servidor lo recomienda).
Así de sencillo. El que tenía que ganar, lo hizo. Los que tenían que votar, lo hicieron. Me emocioné como si fuera un votante más. Me emociona escuchar a Obama. Me gusta ver la reacción de la gente al darse cuenta de que sus votos sirvieron de algo. Me gusta que los negros recuperen algo de su orgullo, literalmente quemado durante décadas. Antes, dice otra vez J. Carlin -y me consta- los gringos con los que uno se topaba por el mundo, ofrecían disculpas por su presidente, juraban que ellos no habían votado por él, se desmarcaban de Georgie, apenados.
"Ahora, serán los que no votaron por Obama los que mentirán cuando viajen al exterior. Dirán que sí lo hicieron".
Este puño en alto lo dice todo... ¡BRAVO!
PD. Ah, el mismísimo día que Obama hizo sonreír a millones, murió en un accidente-atentado Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobernación de México. Lamentable que muera cualquier ser humano. Él era un peón más de un entramado muuuy negro que está a la cabeza de México, presidente incluido. A ver qué decide hacer para vengar su muerte el que fuera su jefecito y amigazo... miedo tengo.
“Las elecciones presidenciales de hoy… servirán para calcular el porcentaje de gente tonta en Estados Unidos”.
Lo ha dicho este martes (día histórico, sea uno tapatío, salvadoreño, barcelonés, taiwanés o congoleño) John Carlin, periodista en quien confío plenamente porque sabe muchísimo de fútbol, desconfía ampliamente del Vaticano y tiene una prosa genial, de ésas que uno envidia. Envidia de la mala, porque no hay de otra.
Aquí les dejo su Articulazo "Votos tontos", porque todo lo que pienso sobre las elecciones de este sabroso martes soleadito, en las que mi negro Obama debería ganarle a McCain -si los tontos no vuelven a imponer su supremacía, como pasa taaan seguido en el mundo: léase Felipe Calderón es Presidente, shit- lo expresa Carlin.